02 julio 2026

JULIO REVUELTA ALTUNA. ALCALDÍA DE LOGROÑO: 2000-2007

 

El adiós al alcalde de los alcaldes

 

La muerte le rondaba hace cinco años. Para Julio Revuelta, se terminó el sufrimiento y la incertidumbre. Un maldito cáncer metastásico ha puesto punto final a la novela de su vida. En la tarde del miércoles, se acabaron los médicos, las clínicas, los hospitales, los tratamientos y los susurros entre la familia y los amigos. Duele tener que escribir la marcha, el adiós del amigo, del alcalde de los alcaldes logroñeses. Duelen estas líneas de despedida de un logroñés que entregó una parte de su vida a su ciudad en cuerpo y alma. 

Ha habido un pequeño temblor en todas las cosas de su Logroño desde que conocieron que había dicho adiós su impulsor, como  primer regidor durante el período de los años 2000  a 2007 en las filas del Partido Popular. Ha habido una lágrima y sollozo en todas las grandes y pequeñas obras que ideó, día a día, hora a hora. A  veces, los  pueblos tienen y sueñan ilusiones colectivas. Depende de la época, de la necesidad y no hay  duda de que, a comienzos del siglo, Logroño sintió las esperanzas de levantar el vuelo. Julio Revuelta, al mando del timón municipal, echó adelante las inquietudes de la ciudad. Nada ni nadie podía poner obstáculos de por medio a Logroño, a sus habitantes, en su carrera urgente de desarrollo, todos implicados  en la gran tarea de transformar la ciudad. La carpeta de proyectos y planes, que había por delante, no admitía dilaciones. A Julio Revuelta, arquitecto y alcalde, le atraía planificar con tesón y confianza:  así vinieron los parkings, algunos muy polémicos, Gran Vía, por ejemplo, el desarrollo del nuevo Logroño, Cava-Fardachón,El Arco, Valdegastea, Lobete, el campo de fútbol Las Gaunas, el complejo deportivo Pradoviejo, el cuarto puente, la plaza de toros de La Ribera,el cubrimiento del ferrocarril, el nudo de La Estrella, el campo de golf público de La Grajera, los parques, Ramblasque… Había que cambiar en el estirón desarrollista y la ilusión colectiva que corría, de punta a punta, se aprovechó al máximo, ganando terreno a desidias pasadas y perezas de otros tiempos La ciudad no podrá borrar esos mejores años y el artífice que movió el motor con muchos colaboradores que tiraron del carro, comprometidos con el futuro de su propia ciudad.

Tenía este Julio Revuelta tesón, talento. Tenía una condición humana que se percibe, no reñida con la tolerancia: la defensa de unas ideas  por convicción y argumentos. Presumía de ser pesimista, aunque  era una evidencia de su vitalidad. En política, le dieron sus coscorrones, estuvo siete años en la Alcaldía y no repitió por un puñado de votos: dejó el PP para fundar su propio “Ciudadanos” de puro fracaso y terminó en el PR, empujando sin ninguna esperanza de destacar. Temporalmente inquieto, sagaz, irónico y agridulce en las preguntas que cogía al vuelo. Ha hecho frente a la vida, a la enfermedad, con la serenidad propia, como se decía en los libros escolares de antaño, convencido de haber cumplido, sin agarrarse al pasado, viviendo el presente y mañana Dios dirá. 

No le ha quitado el sueño cuando le llegó la hora de desaparecer del firmamento de los hombres públicos.  Su muerte ha sido muy sentida en la ciudad, en el Ayuntamiento y en todos los concejales, con tres días de luto oficial y una despedida muy profunda del alcalde  de Logroño en las redes sociales, suspendiendo la apertura  del Centro Intergeneracional. En todos los estamentos. Ha sido admirable la valentía con que ha afrontado sus últimos momentos. Logroño le despide con la categoría y los honores que se merece el personaje. 

La luz de su vida se ha apagado, apenas como un suspiro  leve y aquí, en la tierra, los familiares y amigos que este viernes le acompañen en su funeral, rezarán por su eterno descanso.  Le hemos perdido, un minuto de silencio - FML

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