Primera becerra de Mateo en “La Ribera”
El jovencísimo logroñés debuta durante las fiestas mateas
Ha exclamado, con asombro, al enterarse, su tío Carlos de Alfaro. “ Pero ¿qué pasa?. De dar unos capotazos y unos muletazos por aquí a torear en “La Ribera”. ¿Qué me he perdido ?. ”El pequeño suceso ha acontecido, durante el último día de vaquillas en estas fiestas mateas. Los aficionados y seguidores se fueron a la plaza para disfrutar de este espectáculo tan popular que ha llenado los tendidos, hasta 45.000 personas, en seis días de programación. No se le había dado publicidad, ni había convocatoria previa en los papeles, causando sorpresa entre el público cuando la puerta de cuadrillas se abrió con la presencia de dos jovencísimos Rodrigo Cáscales de Madrid y Mateo Martín, de Logroño.
Con el ritual de la vestimenta campera, se arrancaron los primeros aplausos y los dos protagonistas, muy serios, iniciaron el paseíllo como dos consagrados del oficio.
Les salieron las dos becerras, muy dicharacheras y juguetonas, como de fiestas, recorriendo el ruedo de cabo a rabo apenas sin poder sujetarse. En ambas actuaciones sin banderillas, sin muerte, los dos protagonistas definieron en el ruedo, con tan poco tiempo, con sus pocos años, un toreo de excelentes maneras. Perdón pero un servidor se fijó más en Mateo, era el de casa y por razones de consanguinidad. Muy elegante, mucha verdad en sus movimientos y con el control emocional, relajado, buen porte y hechuras. Este debut en “La Ribera” no lo hubiera soñado nunca jamás.
No ha ido a ninguna escuela de tauromaquia, ni hay ascendencia en la familia. Se ve todos los vídeos que puede sin aburrirse. Algunos aficionados logroñeses, que ya le conocen, le llaman para una tienta. En Alfaro, que es el pueblo de su madre y de sus abuelos, si se tropiezan con los vecinos, por la calle en un fin de semana, le saludan con “hola, maestro”. Si: es amigo del matador Fabio Jiménez que, en una corrida, le brindó un toro.
Mateo, 14 años, es estudiante de 3º de la ESO en Escolapias, muy bueno. En el último examen, antes del parón mateo, sacó un 9,2 en Lengua, en el clásico control del curso con muchos amigos. Este San Mateo por primera vez, ha estado en el cohete y, por primera vez, sus padres le han dado rienda suelta hasta las doce. Este lunes, a madrugar a las siete, mochila y libros. A mediodía, su abuela le tendrá a punto la comida hasta que lleguen sus hermanos y sus padres. Amigos, como siempre. Mateo es uno de mis cinco nietos. Que disfrute de este momento tan feliz. F.M.L.




























































