CUARENTA ACTIVIDADES, DESDE UN CHAPUZÓN CON PISCINA EN
PLENO ESPOLÓN HASTA EL DIÓLOGO DE LUMINARIAS CON EL PROPIO CONSISTORIO
CONCÉNTRICO, OTRA MIRADA DE LOGROÑO
Es una arquitectura efímera por toda la ciudad que se
despliega todos los años, por los rincones de la Ciudad que propone hasta 24
instalaciones hasta desplegar una mirada diferente en sus calles y plazas, en
su mobiliario y en sus elementos arquitectónicos, en la décima edición del
Festival Internacional de Arquitectura y Diseño de Logroño. Es Concéntrico organizado
por Javier Peña y la Fundación Cultural de Arquitectos de La Rioja, a la que le
echan una mano nuestro Ayuntamiento de Logroño, el Gobierno de La Rioja, el
Ministerio de Cultura y más de treinta instituciones de todo el mundo.


Es efímero pero, por lo menos, lo han visto miles de
personas y todavía queda un tiempo, hasta el próximo 24 de junio para
contemplar y reflexiones sobre el futuro de la ciudad, lo nuevo que vendrá y lo
que se ha quedado en el camino para la historia. Ha sido una monumentalidad la
luminosa escultura de Chevy Bayona en la plaza del Ayuntamiento con 111 farolas
neoclásicas de nuestra Ciudad en un fluído diálogo y conversación con el propio
Consistorio, obra de Rafael Moneo, que se adelantó a su tiempo. Es bucólico de
verdad y de otra época la gran cama de heno para el descanso de los rumanos
Emil Ivánescu y Simina Filat en el espacio más urbano de la Plaza de San
Bartolomé. Y, en otra plaza, que resuena a Diversidad, la gran alfombra,
desplegada por Raghad Al-Ahmed, bordeada por mujeres árabes que invita a
compartir momentos colectivos y familiares a la sombra de un castaño.
LOS CUATRO EJES
Tienen su sitio y su espacio en Concéntrico los más
pequeños en el parque lúdico, creado por Nami Studio donde se funde el juego y
la naturaleza en el patio del Colegio de Arquitectos mientras, a unos cientos
de metros, un salón doméstico, instalado en la Plaza San Agustín, invita a la
conversación.
Los cuatro ejes fundamentales de esta edición han girado
sobre la alimentación, el agua, el clima y los procesos sociales y rituales. El
Espolón es inspiración permanente con una fuente de innovación urbanística y
arquitectónica que ha sido polo de atracción para miles de cámaras y móviles.
En Gran Vía, esquina con Daniel Trevijano, una instalación de encuentros y de
verbena y en la Plaza de Abastos, a modo de ring y con comidas y cenas performativas
y en Viña Lanciano, donde modelar con barro y comer.
Este Concéntrico invita a convivir, a cultivar jardines
como un pasar el tiempo, escuchando a la naturaleza, como un lugar de encuentro
y de imaginación. El tiempo se detiene por unos siglos y se olvida la
tecnología y los nuevos tiempos.