Disfrutando del pincho pote
El alcalde inicia la Cuaresma en la ermita del Cristo.
No faltó nada. Cumplir con el inicio de la Cuaresma, como prólogo de la Semana Santa y terminar en una pequeña ruta del pincho pote es el calendario que se programó este viernes pasado el alcalde de Logroño, haciendo una ronda por la calle Gonzalo de Berceo entre bares, paseo y saludo a los vecinos, que es una práctica que los políticos la tienen como una fijación en la frente.
Conrado Escobar, acompañado de los concejales Laura Lázaro y Ángel Andrés, guardián del primer edil en estas correrías de calle, asistió a la misa en la ermita del Cristo, junto a feligreses devotos del templo de la carretera del Cortijo. El alcalde es creyente practicante en el sentido religioso, sin alardes ni eufemismos.
El pincho pote es una manera honesta de incentivar al chiquiteo, a precios razonables, esto es, vino, caña o refresco con el añadido de una tapa a la consumición habitual. Luego, tocó más de lo mismo en el “Bar Alhambra” para recabar en “Chinatown”. La dueña se empeñó en invitar con mucho placer y con ganas de fotografiarse con el alcalde y la presidenta del Zoco. Esta calle tiene actividad y se mueven los negocios.





